
Introducción
Si estás buscando cómo hacer una pizza de mozzarella y hongos que realmente quede bien —masa crujiente, bordes dorados y un sabor equilibrado entre el queso y los hongos— este artículo te va a servir. Porque aunque parece una receta sencilla, hay un detalle clave que muy pocas personas conocen y que puede cambiar todo el resultado. Más abajo te cuento cuál es, pero antes vamos paso a paso para que tu pizza salga perfecta desde el primer intento.
Por qué esta pizza es ideal para hacer en casa
La pizza de mozzarella y hongos es una de las más fáciles de preparar cuando querés lograr un sabor intenso sin complicarte. Es equilibrada, no necesita muchos ingredientes y funciona tanto para almuerzos rápidos como para una cena especial. Además, los hongos aportan textura y aroma sin necesidad de técnicas avanzadas.
Qué tener claro antes de empezar
Antes de ponerte a cocinar, es importante que tengas en cuenta dos cosas:
- La calidad de la mozzarella define el 50% del resultado.
- Los hongos liberan agua durante la cocción, y si no los tratás bien, pueden arruinar la textura de la pizza.
Más adelante te explico cómo evitar que la pizza quede húmeda en el centro. Ese es el error más común.
Ingredientes para hacer una pizza de mozzarella y hongos
Estos ingredientes son para una pizza grande:
- 250 g de harina 000 o 0000
- 150 ml de agua tibia
- 5 g de levadura seca
- 1 cdita de sal
- 1 cda de aceite de oliva
- 200 g de mozzarella
- 150 g de hongos frescos (portobellos, champiñones o los que tengas)
- 3 cdas de salsa de tomate
- Orégano o albahaca (opcional)
- Pimienta negra
- Un chorrito de aceite de oliva extra para terminar
Cómo preparar la masa de la pizza de forma simple
1. Activar la levadura
En un bowl mezclá el agua tibia con la levadura. Dejá reposar 5 minutos hasta que espume.
2. Formar la masa
Agregá la harina y la sal en otro recipiente, hacé un hueco al medio y sumá la mezcla de levadura junto con el aceite. Mezclá y amasá 10 minutos hasta obtener una masa lisa.
3. Primer levado
Tapá la masa y dejala crecer 1 hora o hasta que duplique su volumen.
4. Estirar
Enhariná la mesa y estirá la masa dándole la forma que quieras. No importa si no queda perfecta —lo importante es que el grosor sea parejo.
Cómo preparar los hongos para que no arruinen la pizza
Este es el punto donde la mayoría se equivoca.
Los hongos tienen mucha agua, y si los ponés crudos sobre la masa, esa humedad va a ablandar todo el centro.
La solución es simple: saltealos rápidamente antes de usarlos.
Ponelos en una sartén bien caliente, sin aceite, solo 2 o 3 minutos hasta que pierdan parte del líquido. Esto concentra su sabor y mejora la textura de la pizza.
Armado de la pizza de mozzarella y hongos
1. Prehornear la base (opcional pero recomendado)
Si querés una masa más firme, prehorneala 5 minutos a temperatura alta antes de agregar los ingredientes.
2. Agregar la salsa
Extendé una capa fina de salsa de tomate sobre la masa. No pongas de más: el protagonista de esta pizza es la mezcla entre la mozzarella y los hongos.
3. Colocar la mozzarella
Distribuí el queso de manera pareja para que se derrita sin desbordarse.
4. Sumar los hongos
Agregá los hongos ya salteados. Si son portobellos, podés cortarlos en láminas más gruesas para sentir mejor su textura.
5. Condimentos finales
Apenas un toque de pimienta negra. Si querés, podés sumar orégano o un par de hojas de albahaca después de hornear.
Cocción: cómo lograr una pizza dorada y pareja
- Precalentá el horno al máximo (250 °C o más si tu horno lo permite).
- Colocá la pizza en la parte más baja del horno para que la base quede crocante.
- Cociná entre 10 y 12 minutos, vigilando los bordes.
- Si preferís el queso bien gratinado, dejala 1 o 2 minutos más.
El objetivo es que la mozzarella se funda por completo pero sin que suelte demasiado líquido.
El detalle que cambia todo
Te lo adelanté al principio: el secreto que hace que una pizza de mozzarella y hongos destaque es el tratamiento previo de los hongos.
Este paso evita la humedad extra y permite que todo el sabor quede concentrado.
Una pizza con hongos bien preparados puede pasar de “correcta” a “wow” sin agregar ningún ingrediente adicional.
Variantes que podés probar cuando ya domines la receta
Si ya te salió bien la versión clásica, podés experimentar con estas ideas:
Con cebolla caramelizada
Le da un toque dulce que combina perfecto con los hongos.
Con diferentes tipos de hongos
Mezclá portobellos con champiñones o shiitake para más aroma.
Con base blanca
En lugar de salsa de tomate, usá crema o ricota suave. Cambia por completo el perfil de sabor.
Con ajo confitado
Ideal si te gustan las pizzas más aromáticas.
Consejos para mejorar cada vez más
- Usá mozzarella fresca siempre que puedas.
- Si la mozzarella libera demasiada agua, podés rallarla y dejarla reposar 10 minutos sobre papel absorbente.
- No agregues demasiada salsa.
- Evitá sobrecargar la pizza: menos ingredientes dan un mejor resultado.
- Si tu horno es débil, prehornear la masa ayuda muchísimo.
Lista rápida de pasos (por si querés guardar la receta)
- Activar la levadura.
- Amasar y dejar levar.
- Estirar la masa.
- Saltear los hongos.
- Prehornear la base (opcional).
- Agregar salsa, mozzarella y hongos.
- Hornear a temperatura alta.
- Condimentar y servir.
Conclusión
Hacer una pizza de mozzarella y hongos es sencillo si cuidás tres puntos: una buena masa, hongos bien tratados y una cocción rápida a temperatura alta. Con estos pasos, vas a conseguir una pizza casera sabrosa y con una textura impecable.
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