
Introducción
La Fainá de Espinaca es una de esas preparaciones que parecen simples, pero que esconden un detalle clave que marca la diferencia entre un resultado mediocre y uno realmente delicioso. Mucha gente prepara esta receta sin saber que un pequeño paso —que revelaré más adelante— es lo que garantiza una textura firme, un sabor equilibrado y un color verde vibrante. Antes de llegar a ese punto, necesitas entender bien los ingredientes, el orden del proceso y por qué funciona. Vamos paso a paso.
Qué es exactamente la Fainá de Espinaca y por qué es tan popular
La fainá tradicional está hecha con harina de garbanzos y se hornea hasta quedar firme y ligeramente dorada. La Fainá de Espinaca aplica el mismo concepto, pero incorpora espinaca para sumar sabor, color y un toque nutritivo sin complicar la preparación.
Es una receta ideal para:
- Acompañar una pizza.
- Servir como entrada.
- Usar como base para toppings simples (queso, tomates asados, cebolla caramelizada).
- Preparar como snack salado.
La clave está en lograr una mezcla equilibrada entre humedad, sabor y cocción. Más abajo verás dónde suelen fallar los principiantes.
Ingredientes para hacer Fainá de Espinaca
Esta es una receta pensada para una bandeja estándar de 30×40 cm:
- 250 g de harina de garbanzos
- 500 ml de agua
- 200 g de espinaca fresca o 120 g de espinaca cocida y bien escurrida
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta a gusto
- 1 pizca de nuez moscada (opcional)
El paso que muchos pasan por alto (pero evita una fainá aguada)
Si solo licuás la espinaca y la agregás a la mezcla, lo más probable es que la fainá te quede muy húmeda. El paso crucial es extraer el exceso de agua de la espinaca. Si usás espinaca fresca, blanqueala apenas 30 segundos y presionala con un repasador o colador fino. Si usás espinaca congelada, escurrila muy bien.
Este gesto simple marca la diferencia: con demasiada agua, la mezcla no se fija correctamente y el interior queda gomoso.
Cómo hacer Fainá de Espinaca paso a paso
A continuación, tenés el proceso completo explicado para asegurar el mejor resultado incluso si nunca hiciste esta receta.
1. Preparar la espinaca
Tenés dos opciones:
Con espinaca fresca
- Lávalas bien.
- Herví agua y sumergilas solo 30 segundos.
- Enfriá inmediatamente en agua con hielo.
- Escurrí y apretá con fuerza para quitar el exceso de agua.
- Procesá apenas para dejarla en trocitos pequeños (no hagas puré totalmente).
Con espinaca congelada
- Descongelá.
- Escurrí presionando con un paño o colador.
- Picá apenas.
2. Mezclar la base de la fainá
- En un bowl grande, colocá la harina de garbanzos y la sal.
- Agregá el agua de a poco mientras batís con un batidor de mano para evitar grumos.
- Sumá el aceite de oliva y mezclá hasta obtener una mezcla lisa.
Este paso es clave para una textura uniforme. Si la mezcla queda grumosa, esos grumos se endurecen en el horno.
3. Incorporar la espinaca
Agregá la espinaca bien escurrida, junto con el ajo picado y un toque de pimienta. Mezclá hasta integrar.
La mezcla debe ser líquida pero algo espesa. Si está demasiado densa, agregá una cucharada extra de agua; si está demasiado líquida, sumá un poco más de harina de garbanzos.
4. Reposo de la mezcla
Dejá reposar 20 a 30 minutos.
Esto permite que la harina de garbanzos absorba el líquido correctamente, evita una textura arenosa y mejora la cocción.
Muchos se saltean este paso, y ese es otro motivo por el que la fainá no queda pareja.
5. Precalentar la bandeja
Colocá la bandeja del horno dentro mientras precalentás a 220°C.
Cuando la bandeja está caliente antes de verter la mezcla, la base se fija rápidamente y se logra una fainá más crujiente abajo.
Este es otro truco profesional que eleva la receta.
6. Cocción
- Retirá la bandeja caliente con cuidado.
- Colocá apenas una fina capa de aceite en el fondo.
- Verté la mezcla de fainá.
- Horneá 25–30 minutos, o hasta que los bordes se vean dorados y el centro esté firme.
Si la querés más dorada, dejala 5 minutos adicionales en modo grill.
7. Dejar enfriar antes de cortar
La Fainá de Espinaca necesita 10 minutos de reposo una vez que sale del horno.
Si la cortás caliente, se rompe fácilmente. Si la dejás reposar, mantiene mejor su forma.
Consejos para que siempre quede perfecta
Elegí la espinaca correcta
La espinaca más tierna aporta sabor suave y un color más vibrante. Si usás espinaca madura, tendrás un sabor más intenso. Ambas funcionan, pero sabé qué resultado querés.
No te pases con el ajo
Un solo diente es suficiente. Si usás más, puede tapar el sabor suave de la espinaca.
La harina de garbanzos absorbe más de lo que parece
Por eso el reposo es obligatorio. Si la mezcla está espesa antes de reposar, después puede quedar demasiado firme.
Controlá el grosor
Una buena Fainá de Espinaca tiene entre 1 y 1,5 cm de espesor.
Más fina se seca demasiado; más gruesa queda húmeda en exceso.
Variantes fáciles para darle tu estilo
Una vez que hayas dominado la receta base, podés probar estas ideas:
Con queso rallado
Agregá 2 cucharadas de queso duro arriba antes de hornear. Se gratina y suma sabor.
Con especias
Un toque de cúrcuma o pimentón dulce combina muy bien con la espinaca.
Con cebolla salteada
Agregá una cucharada de cebolla salteada para un sabor más dulce y suave.
Con hierbas frescas
Perejil, albahaca o ciboulette le dan un aroma espectacular.
Con qué acompañar la Fainá de Espinaca
Funciona en múltiples preparaciones:
- Pizza casera: la combinación clásica.
- Salsas ligeras: como crema de queso, yogur especiado o hummus.
- Ensaladas frescas: especialmente las cítricas.
- Toppings: tomate cherry, aceitunas, queso fresco o champiñones salteados.
Podés incluso usarla como base para “mini pizzas” rápidas.
Por qué esta receta funciona siempre
La combinación entre harina de garbanzos, líquido y calor es simple, pero necesita precisión.
Cuando:
- Escurrís bien la espinaca,
- Dejás reposar la mezcla,
- Precalentás la bandeja,
- Respetás el tiempo de cocción…
…obtenés una Fainá de Espinaca estable, liviana, con sabor equilibrado y una textura ideal para cortar sin que se desarme.
Ahora que sabés cómo hacer Fainá de Espinaca…
Solo te queda poner manos a la obra. Seguí cada paso sin saltearte el reposo ni el precalentado de la bandeja, y vas a notar la diferencia en la primera preparación.
Si este artículo te resultó útil, compartilo en tus redes sociales y ayudá a más personas a cocinar una Fainá de Espinaca deliciosa en casa.
